Un buen equipamiento de cocina profesional debe contener, de forma obligatoria, un fregadero industrial entre sus componentes. Este elemento es primordial para que cualquier negocio del sector de la hostelería ofrezca un servicio impoluto a sus clientes. En este artículo, veremos los tipos más demandados de este funcional producto y las ventajas que ofrecen los fabricados con acero inoxidable.

Ventajas del fregadero industrial

El fregadero de hosteleria se caracteriza por estar fabricado para aportar la máxima comodidad a la hora de trabajar en la cocina. Dentro de los equipamientos de cocina para restaurantes, estos elementos son necesarios para poder limpiar, tanto los alimentos como los utensilios de cocina. Además, serán útiles para poder lavarnos las manos cuando sea necesario y llenar las ollas de agua para elaborar algunas recetas.

Sobre todo en restaurantes pequeños que no dispongan de espacio en la cocina para introducir un lavavajillas, son imprescindibles en el uso diario de cada servicio.

¿Qué material es el más recomendable para un fregadero profesional?

El acero inoxidable es el compuesto estrella para este tipo de equipamiento industrial por la cantidad de propiedades que ofrece. Una de las ventajas clave de esta clase de producto es la capacidad de adaptarse a cualquier tipo de cocina, con una gran selección de diseños. Otro de los factores más importantes es la facilidad en su limpieza y mantenimiento y la durabilidad que soporta.

Las empresas especializadas en el sector conocen la importancia de trabajar solo con materiales de primera calidad para ofrecerte productos resistentes. Por ello, es conveniente que siempre contemos con profesionales que ofrezcan garantías de calidad.

Es extremadamente importante que nuestro producto esté fabricado con material que no sea ni tóxico ni poroso, para que no se pueda filtrar el agua y llegue a provocar desastres en la cocina.

Combinaciones más demandadas en fregaderos industriales

Dentro de la amplia gama de fregadero de acero inoxidable industrial que existen en el mercado, existen múltiples diseños que ofrecen diferentes prestaciones dependiendo de las necesidades de cada empresa.

Para aquellas cocinas donde sea necesario aprovechar el espacio, existe la posibilidad de instalar un fregadero que lleve incorporado un espacio inferior para almacenar vajillas, vasos o productos necesarios en la cocina. Este espacio podrá cerrarse con puertas correderas o abatibles, dependiendo del espacio que quede en la zona de trabajo.

También se podrá valorar y decidir si incluir uno, dos o tres senos porque dependiendo del uso, así será conveniente en algunos casos apostar por varias cubas para tener todo más organizado. Esta decisión dependerá de cada circunstancia de negocio

En algunas ocasiones, conviene elegir el modelo con escurridor para que los artículos de cocina se sequen apoyados en el mismo fregadero. Por el contrario, si existen diversos armarios escurridores suficientes, este accesorio no será necesario. Además, podremos elegir si incorporarlo a la derecha o izquierda.

Lo mismo ocurre con el espacio para el lavavajillas, pues podremos elegir la opción de comprar un producto con este hueco incorporado para que quede todo compacto en el mismo módulo.

Los fabricantes piensan en todo y por ello, también podremos optar por un fregadero que lleve los pies regulables y nivelarlos si fuera necesario colocar el producto sobre un suelo irregular.

Todos los modelos están disponibles con diferentes largos y fondos para que encajen perfectamente en el hueco donde se vaya a colocar. Por ello, antes de adquirir un producto debemos tomar medidas del hueco y saber qué tipo de diseño nos interesa más.

En conclusión, el equipamiento de cocina debe elegirse en concordancia a las funciones que vayamos a realizar. En el caso de los fregaderos para el sector industrial existen muchas combinaciones posibles para acoplar en la cocina y que pueda ofrecernos un uso adecuado y de forma constante.